La Sexta estrenó ayer la serie Crematorio, un drama que adapta la novela de Rafael Chirbes (Crematorio) y que trata de una realidad que ha golpeado a España y especialmente al levante español, como es la corrupción urbanística en nuestras costas.
Una gran serie, para mí la mejor serie española que he visto, fue Raquel busca su sitio, un drama de contenido social en el que sus tramas giraban en torno a un centro de servicios sociales, los casos con los que trataban sus trabajadores y las vidas personales de estos.
A todos nos da pena que termine una serie que seguimos y a la cual estamos enganchados. O que termine simplemente una temporada. Pero aún así, los finales tienen esa parte atrayente, ese despojamiento de lo desconocido, de lo que se nos oculta... Saber cómo terminan las tramas, cómo rematan la historia.
En enero de 1999 se estrenó una serie que dejó huella, Siete Vidas, una comedia que marcó un hito en el panorama televisivo de nuestro país. Siete Vidas fue una de las pioneras sitcoms españolas. Ambientada en el Madrid contemporáneo, y de la mano de un relativamente reducido primer elenco de actores, contaba la historia de David, un joven que después de pasar 18 años en coma, despertó.
Todos recordamos la serie de Telecinco El comisario: puesto que se mantuvo en antena y con salud, durante nada más y nada menos que diez años. La serie, de género policial, estaba protagonizada por Tito Valverde, que hacía del Comisario Gerardo Castilla, mandamás de la Comisaría de Policía Nacional de San Fernando, con grandes competencias para un amplio rango de delitos.